Fuertes nevadas y vientos de más de 100 kilómetros por hora han dejado sin electricidad a decenas de miles de personas, causado el cierre de escuelas y graves interrupciones del transporte en Eslovenia, donde se ha declarado la ‘alerta roja’, y en menor medida en otros países de los Balcanes como Croacia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro y Albania.
Decenas de miles de personas en Eslovenia se han quedado sin suministro eléctrico y, en algunos casos, sin agua desde ayer, después de que el viento derribara postes de electricidad y árboles y arrancara techos de viviendas e instalaciones industriales, lo que ha obligado al cierre de escuelas y guarderías.
Los árboles caídos y la nieve están dificultando el tráfico en el país, ya que los bomberos y otros servicios de emergencia no dan abasto y numerosas carreteras locales siguen cerradas, mientras que en el aeropuerto de Liubliana se han suspendido varios vuelos debido al fuerte viento.
En Eslovenia está en vigor este viernes la alerta ‘roja’, la máxima, por lo que se pide precaución y evitar viajes en la medida de lo posible.
La situación es similar, aunque menos grave, en Croacia, Bosnia-Herzegovina y Montenegro.
En la capital croata, Zagreb, se han cancelado este viernes las clases en las escuelas primarias y secundarias por el fuerte viento, que ayer derribó muchos árboles y líneas de electricidad para tranvías, causando daños materiales y atascos.
En Albania las nevadas registradas durante la noche han cubierto varias regiones montañosas con hasta 80 centímetros de nieve.
Debido a los fuertes vientos, el ferry que conecta la ciudad albanesa de Vlora con la italiana de Brindisi se suspendió hoy.
EFE.