El Ejército israelí dijo este viernes en un comunicado haber iniciado una nueva oleada de ataques en Beirut contra la infraestructura «terrorista» de la milicia chií Hizbulá.
En el comunicado, el Ejército no da más detalles de estos bombardeos si bien los suburbios del sur de la capital libanesa, considerados bastión de Hizbulá, han sido objetivo en estas últimas semanas de los ataques israelíes.
Sin embargo, la zona más castigada del Líbano sigue siendo el sur del país no solo por estar expuesta a una campaña masiva de bombardeos constantes, sino porque las tropas israelíes han ido avanzando en estos últimos días para apoderarse de todo el territorio que queda al sur del río Litani.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, ha reiterado en varias ocasiones que los cientos de miles de desplazados del sur del Líbano no podrán regresar a sus casas hasta que tengan «seguridad» los ciudadanos del norte de Israel.
Israel ha justificado esta ocupación del sur del Líbano asegurando que va a crear una «zona de seguridad» para acabar con la amenaza de Hizbulá.
Mientras tanto, esta pasada madrugada el grupo libanés, apoyado y financiado por Irán, ha lanzado más de 100 misiles contra las comunidades del norte de Israel, y en uno de estos ataques, un israelí, de 43 años, falleció, confirmaron los Servicios de Emergencia de Israel.
Este viernes, el representante en el país del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Marcoluigi Corsi, advirtió de que el conflicto entre Israel y Hizbulá ha provocado el desplazamiento de 370.000 niños en las últimas tres semanas, una media de 19.000 al día.
EFE.