Un incendio forestal que ha calcinado cerca de 1.000 hectáreas continúa activo este martes en el municipio portugués de Guarda, a unos 20 kilómetros de la frontera con España. Las autoridades del país lusitano concentran en este punto el mayor operativo de extinción desplegado en todo el territorio nacional.
El fuego se inició en una zona de matorral entre Rochoso y Monte Margarida. Durante la mañana, las llamas mantenían dos frentes activos combatidos por 282 efectivos, 87 vehículos y un medio aéreo, de acuerdo con el balance oficial de las 9:00 horas (8:00 GMT).
Portugal contabilizaba a primera hora un total de 39 incendios, aunque solo nueve permanecían en combate activo, mientras que los 30 restantes se encontraban bajo vigilancia o en fase de resolución. En total, el país mantiene movilizados a 939 efectivos, 288 vehículos y dos medios aéreos.
Penafiel (Oporto): Operativo controlado con 210 efectivos y 71 vehículos.
Vila Verde (Braga): Evolución favorable con 118 bomberos y 33 vehículos desplegados.
Cinfães (Viseu): Incendio activo de menor dimensión combatido por 37 efectivos.
Asimismo, el Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) mantiene bajo alerta máxima por peligro de incendio a todos los distritos del norte y centro del país, además de Beja y Faro.
Las intensas labores de combate han dejado un saldo de al menos siete bomberos heridos en Guarda y Vila Verde.
La emergencia coincide con la ola de incendios que afecta a España (especialmente en Madrid, Ávila y Toledo). En gesto de reciprocidad tras la ayuda recibida en julio durante el fuego de Vouzela, Portugal ha enviado 134 efectivos y 41 vehículos al país vecino.
Por su parte, Francia también combate grandes fuegos en Gironda y Las Landas, en una emergencia continental que ha obligado a activar el Mecanismo Europeo de Protección Civil.
EFE / Noticias Venevision