La policía italiana detuvo este lunes en la ciudad de Sassari, en la isla de Cerdeña, a un hombre de 34 años acusado de secuestrar, torturar y violar a su pareja, de 25 años, a la que mantuvo retenida en una vivienda durante diez días.
La alerta la dio la madre de la víctima el pasado 6 de febrero cuando denunció ante los carabineros (policía militarizada italiana) que no lograba localizar a su hija, señalando que la joven podría encontrarse en el domicilio de su novio.
Los agentes tuvieron que acceder a la vivienda a través de una ventana utilizando una cesta de los bomberos, tras comprobar que los ocupantes se negaban a abrir la puerta pese a los reiterados intentos de contacto, explicaron los carabineros en un comunicado.
Una vez en el interior, localizaron a la joven "visiblemente conmocionada", con diversos moratones y que refería haber sido "repetidamente golpeada" durante diez días.
Durante el cautiverio, la mujer disponía de "poquísima comida" que el agresor, antes de entregársela, "tiraba al suelo escupiendo encima y pisoteándola".
La investigación permitió comprobar que la relación sentimental se había empezado a degradar desde hace tres meses, periodo en el que el detenido habría sometido a la mujer a continuas humillaciones, llegando incluso a apagarle cigarrillos en el antebrazo.
La víctima relató a la policía que fue amenazada varias veces con ser desfigurada con ácido e inducida a beber lejía y que en una ocasión, tras un intento fallido de fuga, el hombre le habría cortado el pelo con una maquinilla.
En su testimonio, también refirió haber sido obligada a ingerir "diversas cantidades de psicofármacos" y que, una vez aturdida, el agresor abusó de ella sexualmente a pesar de sus intentos por resistirse.
Tras ser rescatada, la joven fue trasladada al Hospital Santissima Annunziata, donde permanece ingresada y bajo la tutela de un centro de apoyo a víctimas de violencia de género.
El detenido mostró una actitud violenta durante su estancia en el cuartel de los carabineros, donde "entró en cólera" e intentó agredir a uno de los agentes con un extintor antes de ser inmovilizado.
El hombre ha sido trasladado a la cárcel de Bancali a petición de la Fiscalía de Sassari, que le acusa de secuestro, tortura, lesiones personales, maltratos y resistencia a la autoridad.
EFE