Al menos dos personas perdieron la vida y un número indeterminado permanecen desaparecidas, menores de edad entre ellos, tras deslizamientos de tierra en la Isla Norte de Nueva Zelanda, entre ellos en un cámping, donde se registra un temporal por el que el Gobierno ha desplegado a cientos de funcionarios.
Un deslizamiento registrado hoy en la bahía de Welcome Bay, en la localidad de Papamoa, también en la Isla Norte, dejó al menos dos muertos, según confirmaron las autoridades.
Entretanto, otro corrimiento se produjo en un camping situado a los pies del monte Mauao, en Mount Maunganui, alrededor de las 9.30 hora local (20.30 GMT del miércoles) y alcanzó diversas estructuras del campamento, entre ellas caravanas, vehículos y tiendas de campaña.
Este incidente también alcanzó a un bloque de servicios sanitarios del parque de caravanas Beachside Holiday Park, como se denomina el recinto.
Sin precisar cifras, el primer ministro neozelandés, Christopher Luxon, calificó de «profunda tragedia» las pérdidas humanas y materiales de las últimas 48 horas, provocadas por lluvia y viento que han azotado amplias zonas de la Isla Norte.
«Esta noche mis pensamientos están con las familias que han perdido a sus seres queridos y con aquellos cuyos familiares siguen desaparecidos», dijo el mandatario en X.
Aseguró también que el «esfuerzo de rescate continúa» en la zona, donde los equipos de ayuda estiman que el número de desaparecidos es menos que una decena.
Los servicios de emergencia desplegaron equipos especializados y perros rastreadores para localizar a posibles personas atrapadas bajo el lodo, aunque, de momento, no se ha informado sobre ningún rescate.
«Los trabajos continuarán durante toda la noche», apuntó a los medios Tim Anderson, el subcomisario del distrito policial donde se registra el incidente, quien previamente afirmó que no podía decir cuántas personas estaban desaparecidas, pero que se tratan de menos de 10.
«Los equipos de bomberos y emergencias están trabajando sin descanso para lograr su objetivo esta noche», dijo Anderson, recoge el portal del diario The New Zealand Herald.
El comandante de Bomberos y Emergencias de Nueva Zelanda, William Pike, dijo que los equipos de emergencias oyeron voces bajo los escombros al llegar, pero nada más desde entonces.
EFE