Britney Spears, detenida el pasado marzo en California por conducir bajo los efectos combinados de alcohol y drogas, emitía frases "incoherentes", hablaba de forma errática y expresó "cambios de humor drásticos" ante las autoridades, según revela documentos policiales e imágenes divulgados por varios medios.
Según extractos del informe policial, el estado de ánimo de Spears "pasó de ser desafiante y agitado, a extravagante y dócil".
La cantante fue detenida el pasado 4 de marzo en el condado de Ventura, California tras conducir de manera errática.
Durante las pruebas para evaluar su estado los policías indican en el informe que hablaba en ocasiones con voz infantil o distintos acentos, -"en ocasiones parecía hablar con acento británico"- y desviaba la atención a temas sin relación con las pruebas que le estaban haciendo.
Cuando Spears, de 44 años, fue detenida ofreció una comida en su casa a los agentes e insistió en que solo había tomado una mimosa seis horas antes, según el informe y los videos obtenidos por People.
"Probablemente podría beber cuatro botellas de vino y cuidarlos. Soy un ángel", dijo la cantante, señalando que consideraba su nivel de embriaguez un "cero" en una escala del 1 al 10. Spears se declaró posteriormente culpable de un cargo menor de conducción temeraria relacionada con alcohol y drogas.
La cantante fue detenida tras conducir haciendo eses entre dos carriles y después de que varios conductores avisaran a la policía. “Te hemos parado porque ibas zigzagueando entre dos carriles”, le dijo un oficial, según las imágenes difundidas. Spears respondió disculpándose y alegando que estaba utilizando el teléfono móvil.
Los agentes encontraron en el vehículo un vaso de vino vacío y pastillas de Adderall sin prescripción médica. La cantante explicó a los policías que consumía Prozac y Lamictal, y reconoció que también tomaba Adderall para mantenerse “animada”.
EFE.