El out final que entregó Enrique «Kike» Hernández este jueves marcó el cierre de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional —en la que los Cerveceros de Milwaukee barrieron en cuatro juegos a los Dodgers de Los Ángeles— y, al mismo tiempo, detonó un momento inolvidable para el venezolano Miguel Rojas.
Ese instante marcó formalmente la conclusión de su trayectoria sobre el terreno de juego. Si bien el jugador de cuadro (infielder) de 37 años admitió previo al arranque de la serie que no mantenía el retiro en mente de forma activa, también aclaró que definiría su futuro una vez concluida la campaña del equipo californiano.
Y el momento del adiós se concretó en el propio vestuario del conjunto angelino.
«Hasta aquí llego, este es el final de mi etapa como pelotero», declaró conmovido tras culminar el compromiso. «Deseo que me recuerden como un profesional que dio absolutamente todo por el éxito de sus compañeros y por el crecimiento diario del grupo; me voy sumamente orgulloso de eso».
A lo largo de sus 11 temporadas en las Grandes Ligas, Rojas se caracterizó por ser un pilar defensivo y un líder positivo dentro del clubhouse, ganándose el respeto de compañeros, técnicos y aficionados tanto en Miami como en Los Ángeles.
El impacto de su entrega fue innegable durante su estadía en el equipo californiano. Resulta imposible concebir el bicampeonato de los Dodgers sin aquel memorable batazo de cuatro esquinas que conectó en el noveno capítulo del Juego 7 de la Serie Mundial, respaldado por un par de engalanadas joyas defensivas en las entradas finales.
Noticias Venevision / MLB. com