La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn ha regresado a su casa de vuelta desde un hospital de Treviso (Italia), donde permaneció ingresada tras la caída el pasado 8 de febrero durante la prueba de descenso de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026. Allí el equipo médico la intervino hasta en cuatro ocasiones por una fractura en la tibia.
"No me he puesto de pie en más de una semana... he estado en una cama de hospital, inmóvil desde mi carrera. Y aunque todavía no puedo ponerme de pie, estar de vuelta en casa se siente increíble #inhome. Muchísimas gracias a todos en Italia por cuidarme tan bien ", ha publicado en su cuenta de X.
La deportista de 41 años, que fue sometida a cuatro operaciones, volvió a expresar su gratitud por la atención recibida durante su hospitalización, mientras continúa con el proceso de recuperación.
El accidente en la famosa pista Olympia delle Tofane en Cortina d'Ampezzo, una de las sedes del circuito alpino, la obligó a afrontar una primera fase marcada por la inmovilización y el control médico constante, antes de iniciar una rehabilitación que será progresiva y aún sin plazos públicos de retorno a competición.
Su mensaje, más allá del parte médico, retrata el impacto cotidiano de la lesión: nueve días sin poder ponerse de pie desde el accidente y un proceso que apenas entra en su etapa de recuperación en casa.
Vonn, de 41 años, ya mostró su capacidad de recuperación con su mera presencia en Milano Cortina, dispuesta a competir con su rodilla maltrecha por una rotura de ligamentos en una prueba de la Copa del Mundo anterior a los Juegos.
EFE.