El alemán Alexander Zverev se clasificó para su segunda final de Roland Garros —la cuarta en un Grand Slam— tras derrotar este viernes al checo Jakub Mensik por 7-5, 6-2, 3-6 y 6-3 en tres horas de juego. Con este triunfo, el número 3 del mundo se encuentra a un solo paso de romper su maleficio en los torneos 'grandes'.
ZVEREV BACK IN THE ROLAND-GARROS FINAL 💥#RolandGarros pic.twitter.com/q9Klsi0RDe
— Roland-Garros (@rolandgarros) June 5, 2026
Zverev se medirá el domingo por la Copa de los Mosqueteros contra el ganador del duelo entre los italianos Flavio Cobolli (14.° del ranking) y Matteo Arnaldi (104.°), en lo que representa la primera semifinal 100% italiana en la historia de un Grand Slam.
Ante un rival de 20 años que se ha ganado la fama de "matagigantes" en el circuito, Zverev firmó un partido serio y sólido. La buena estrella de Mensik pareció acompañarle hasta mediados del primer set, cuando dispuso de tres bolas de quiebre para colocarse 5-3. Sin embargo, el germano no se vino abajo, dio la vuelta a la situación y encadenó tres juegos seguidos para apuntarse el parcial.
Aunque el alemán dominó el segundo set, Mensik reaccionó en el tercero aprovechando una baja en el rendimiento de Zverev para arrebatarle el set. En el cuarto período, el cansancio y los errores no perdonaron al checo, quien debió recibir tratamiento médico en el cuello; una distracción que Zverev aprovechó de inmediato para colocarse 3-0 arriba y asegurar una distancia que terminó siendo definitiva.
Zverev, elevado a la categoría de gran favorito en París por la baja por lesión de Carlos Alcaraz y las eliminaciones de Jannik Sinner y Novak Djokovic, está gestionando bien la presión, e incluso se tomó el tiempo de bromear sobre las tensiones del circuito:
"Trato de concentrarme, de no pensar en nada, lo cual no es muy difícil; somos atletas, no tenemos mucho en el cerebro", comentó entre risas tras el partido.
El alemán, que ha perdido tres finales de Grand Slam en su carrera (US Open 2020 ante Thiem, Roland Garros 2024 ante Alcaraz y el Abierto de Australia 2025 frente a Sinner), encara ahora la oportunidad de su vida para sumar su primer trofeo 'grande' a sus siete títulos de Masters 1.000.
EFE / Noticias Venevision