El virus Nipah, una zoonosis de alta peligrosidad, ha vuelto a encender las alarmas globales tras confirmarse nuevos casos en el estado de Kerala, al sur de India. Entre las víctimas se encuentra una joven de 18 años que falleció a causa de una encefalitis severa, mientras que una mujer de 38 años permanece hospitalizada bajo estricta vigilancia. Las autoridades sanitarias locales monitorean a cerca de 500 contactos estrechos para contener la propagación de este patógeno que carece, hasta la fecha, de un tratamiento o vacuna aprobada para uso comercial.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado al Nipah como una "enfermedad prioritaria" debido a su potencial epidémico. Su tasa de letalidad es alarmante, oscilando entre el 40% y el 75% de los casos. El virus se transmite a los humanos principalmente a través de murciélagos frugívoros (zorros voladores) o cerdos, así como por el consumo de alimentos contaminados con fluidos de estos animales. Aunque la transmisión entre personas es limitada, los brotes suelen ser devastadores, provocando desde cuadros respiratorios agudos hasta inflamación cerebral fatal.
Ante la falta de fármacos específicos, la comunidad científica acelera investigaciones. Actualmente, la Universidad de Oxford desarrolla la vacuna experimental ChAdOx1 NipahB, que ya se encuentra en fase I de ensayos clínicos. Asimismo, estudios preclínicos con nanocuerpos derivados de alpacas han mostrado resultados prometedores como vía terapéutica. Mientras la ciencia avanza, en las zonas afectadas de India se han implementado cierres de escuelas, campañas de higiene extrema y el aislamiento preventivo de personas en riesgo.
El brote en Malappuram recuerda la fragilidad de la seguridad sanitaria frente a enfermedades que saltan de animales a humanos. Aunque el índice de transmisión (R0) del Nipah es bajo en comparación con otros virus, su alta mortalidad y capacidad de evolución obligan a mantener una vigilancia activa. Las autoridades insisten en evitar el consumo de frutas que presenten signos de haber sido mordidas por murciélagos, identificadas como el principal foco de infección en los brotes más recientes.
Con información de: Marca