El Ministerio de Sanidad de Rusia dio un nuevo paso en su ofensiva demográfica al actualizar los protocolos de salud reproductiva. A partir de este jueves, las nuevas directrices recomiendan que las mujeres que expresan no querer tener descendencia sean remitidas a una consulta con un psicólogo clínico.
La actualización del procedimiento médico, de carácter voluntario pero anual, incluye un cuestionario de 61 preguntas para mujeres. Según el diario Kommersant , el objetivo es prevenir interrupciones del embarazo y orientar a la mujer hacia la reproducción.
Serguéi Leónov , jefe del Comité de Salud de la Duma, defendió la iniciativa como una "muestra de preocupación", sugiriendo que la falta de deseo maternal podría derivar de "dificultades en las relaciones". Esta política se suma a la ley de 2024 que prohíbe la propaganda childfree ya las crecientes presiones sobre clínicas privadas para dejar de practicar abortos, en un esfuerzo del Kremlin por repoblar sus vastos territorios.
EFE