El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, viajó de urgencia a la República Democrática del Congo (RDC) para coordinar la respuesta ante el actual brote de ébola, el cual ya supera la alarmante cifra de 1,028 casos sospechosos según las autoridades locales. Desde la ciudad de Bunia, epicentro de la emergencia en la provincia de Ituri, el jefe de la OMS hizo un llamado urgente para que las comunidades locales asuman un rol central en la contención del virus.
"Las comunidades entienden mejor los problemas y también conocen las soluciones. La mejor manera de abordar esta situación es brindar todo el apoyo necesario para combatir la enfermedad en su epicentro", declaró Tedros.
Una propagación a velocidad inédita
Organizaciones humanitarias en el terreno han encendido las alarmas debido a la agresividad de la epidemia. Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió que este brote —el decimoséptimo que sufre el país desde 1976— avanza a un ritmo nunca antes registrado.
A la velocidad de contagio se suma una complicación científica crítica: la epidemia está siendo causada por el linaje Bundibugyo del virus, para el cual no existe actualmente ninguna vacuna ni tratamiento aprobado, obligando a las autoridades sanitarias a trabajar contrarreloj en el desarrollo de alternativas médicas.
Con información de AP