En una nueva emisión de Abriendo Puertas, la periodista Margarita Oropeza entrevistó a Yon Goicoechea (político y abogado especialista en derecho energético) para ahondar en las expectativas políticas del país ante la próxima ronda de conversaciones entre la Asamblea Nacional de 2015 y el gobierno encargado.
A poco tiempo de haber regresado a Venezuela en el marco de la aplicación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, el político se refirió a las personas que todavía están privadas de libertad. "Un preso político descalifica toda la pretensión de democracia, es decir, en cualquier país del mundo la existencia de un preso político es capaz de tumbar una democracia, por eso yo creo (…) que la amnistía fue un paso en la dirección correcta. Creo que –bueno, gracias a eso estoy yo aquí, y otros muchos y los que seguirán viniendo- pero creo que tienen que ser liberados todos, no puede quedar ni un solo preso; la democracia y la libertad tiene que alcanzar a todos los venezolanos y cuanto antes. Entonces, creo que hay que ser justos y decir, yo creo que Venezuela está avanzando en el camino correcto hacia la liberación de los presos políticos, pero es completamente injustificable que tantos meses después todavía haya presos en nuestras cárceles".
Entusiasmado por la posibilidad de haber vuelto para invertir en el país y hacer política desde el sector de la energía sin aspirar a un cargo, habló sobre el acuerdo petrolero firmado con Estados Unidos, señaló: "Es un tema muy difícil porque tiene grandes luces y grandes sombras (…). Venezuela había pasado de ser de los primeros productores de barriles de petróleo a finales del siglo pasado, en estas últimas décadas habíamos pasado a ser prácticamente un actor irrelevante. Este acuerdo nos pone en la mesa de los grandes productores de petróleo. Este este acuerdo trae a Venezuela una inversión gigante que necesitan nuestras escuelas, que necesitan nuestros hospitales, que necesitan nuestros niños, nosotros todos los profesionales, los camarógrafos. Es decir, esto va permear en la sociedad venezolana (…). Sin embargo, la falta de transparencia del acuerdo va a impedir que unas inversiones igualmente masivas y a gran escala vengan a Venezuela. Es decir, este acuerdo pudo haberse hecho de una manera mucho más transparente, el involucramiento de Alejandro Betancourt en ese acuerdo ha generado todo tipo de dudas, pero más allá del nombre, tenemos dudas sobre cuál es la situación o cuáles son los términos de tributación. En esos acuerdos, cuánto se queda Venezuela".
Reconociendo que el país requiere que la economía y la política se atiendan en simultáneo, habló sobre las acciones tomadas por la Asamblea Nacional de 2015 y el gobierno encargado. "Es obvio que, para poder tener una elección libre en Venezuela, nosotros tenemos que resolver el problema institucional del Consejo Nacional Electoral, pero además tenemos que devolver los partidos, abrir para que haya nuevos partidos, ¿por qué no?, legitimar democráticamente por la vía legal los partidos que no hayan alcanzado el monto mínimo del que supone la ley para seguir existiendo, etcétera. Ahora, ¿eso es más importante que la justicia? Es imposible decirlo. Si las dos cosas son muy importantes, es importante nombrar el CNE y es importante nombrar el Tribunal Supremo Justicia (…); y yo creo que eso, por supuesto, lleva tiempo, aunque el tiempo no puede ser una excusa para que no haya unas elecciones en Venezuela. Es decir, tenemos que construir consensos de país para tener una justicia adecuada, pero no es que tenemos que esperar que todo se solucione para que haya una elección".
En relación con la situación actual y las expectativas de cambio político en el país, afirmó: "Yo creo que la urgencia está en la mesa. Creo que nosotros debemos atender esa urgencia con responsabilidad, sin irresponsabilidad, sin atropello (…). Yo aposté a la calle en Venezuela y a las manifestaciones y a las protestas y fui más radical que nadie y tuve un verbo encendido y no me arrepiento porque lo hice con convicción absoluta de que el país lo necesitaba en el momento en que lo hicimos. A veces me equivoqué, tuve errores, es decir, si yo pudiese echar para atrás hubiese sido mucho menos ofensivo con mi palabra (…). Ahora, es 'incalable', o sea, el país no se puede calar, ¿no? O sea, que no nos digan: 'No, es que esto va para años sin una elección'. Los venezolanos tienen derecho a ir a una elección. O sea, no nos la regala ni Trump, ni Rubio, ni Delcy, ni yo, ni tú, ni nadie. O sea, es decir, los venezolanos –de acuerdo a la Constitución que nos dimos- tenemos derecho a votar. Y ese derecho lo tenemos que materializar en el menor tiempo posible dentro de la responsabilidad y la coherencia. Esa es mi visión".
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