El director adjunto del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Sencamecf), Sinuhé Villalobos, detalló los protocolos técnicos implementados para la identificación de las víctimas mortales y la coordinación de sus traslados. Entre las medidas, se habilitó un espacio especial donde los ciudadanos que buscan a familiares desaparecidos pueden acceder a un registro fotográfico para su reconocimiento.
Al ingresar cada cadáver, se le asigna un número de forma manual. Si el cuerpo no está identificado, el familiar revisa las imágenes de forma secuencial hasta reconocerlo de manera fehaciente; posteriormente, se corrobora con el número asignado o se complementa con estudios antropológicos u odontológicos de ser necesario. Una vez emitido el certificado de defunción y tramitada el acta ante el registro civil, los familiares proceden a decidir el lugar de la inhumación.
Debido a las limitaciones de capacidad en los cementerios locales de La Guaira, las autoridades habilitaron fosas individuales en el camposanto La Esperanza, ubicado en Carayaca. Villalobos aclaró que cada cuerpo es sepultado con su respectivo nombre, número y en su urna correspondiente, y enfatizó que no se han realizado inhumaciones de cuerpos identificados sin la autorización de sus allegados, quienes eligen el destino por cercanía geográfica. Finalmente, destacó que empresas funerarias privadas se han sumado al apoyo institucional ofreciendo servicios de cremación y entierro de forma gratuita.
Con información de: Unión Radio