La gobernadora de Nueva Jersey, la demócrata Mikie Sherrill, declaró este viernes el estado de emergencia en los 21 condados del estado ante la amenaza de una tormenta invernal masiva que promete ser la más intensa en una década.
En su cuarto día de gestión, Sherrill advirtió que el fenómeno no es una "tormenta común y corriente". Según los pronósticos, algunas zonas del estado podrían recibir hasta 18 pulgadas (45,7 cm) de nieve, acompañadas de temperaturas gélidas que pondrán a prueba la infraestructura regional.
La orden ejecutiva entra en vigor a las 5:00 p.m. de este sábado y busca agilizar la respuesta institucional frente a un temporal que ya mantiene en alerta a otros 14 estados, incluyendo al vecino Nueva York.
Como medida preventiva, la administración de Sherrill ha impuesto las siguientes restricciones:
Prohibición de tránsito: Se limitará la circulación de vehículos comerciales en las carreteras interestatales para evitar bloqueos y accidentes.
Peligro en las vías: La combinación de nieve acumulada y hielo negro creará condiciones "extremadamente peligrosas". Las autoridades instan a los ciudadanos a permanecer en sus hogares y evitar viajes no esenciales.
Riesgos eléctricos: Se prevén caídas de árboles y del tendido eléctrico, así como cancelaciones masivas de vuelos en los principales aeropuertos de la región.
El temporal, que se originó en las Montañas Rocosas y ha avanzado por el Medio Oeste, afectará a cerca de 230 millones de personas en casi todo el país. El impacto más severo en la costa este se espera entre la noche del sábado y la jornada del domingo.
"La prioridad es la seguridad de nuestras familias. Estamos movilizando todos los recursos necesarios para enfrentar este fenómeno", concluyó la gobernadora.
Con información de: EFE