La NASA y las Fuerzas Armadas estadounidenses tienen planes de contingencia para el regreso el viernes de los astronautas de Artemis II frente a California, donde la principal preocupación es el clima y que la nave americe fuera del rango esperado, indicaron funcionarios espaciales.
La Fuerza Aérea tiene aviones militares C-17 listos, que se suman a dos helicópteros de la Marina que recogerán a los astronautas tras su amerizaje, siete aeronaves que monitorearán el regreso y la base de Pearl Harbor, explicó Lili Villarreal, directora de Aterrizaje y Recuperación de Artemis.
"Estamos aún trabajando con los militares para garantizar que, si hay un evento fuera de lo nominal, tengamos fuerzas de rescate listas para ir al sitio del aterrizaje no nominal", manifestó Villarreal en una rueda de prensa.
La NASA fijó un rango estimado de 2.000 millas náuticas (3.704 kilómetros) en el Pacífico para el amerizaje de la cápsula Orión, que prevé llegar cerca de San Diego (California), por lo que "los planes de contingencia" se enfocan en lo que pasaría si la nave cae fuera de ese parámetro, detalló el experto.
Por ahora, la NASA revisa los paneles térmicos que protegen a la nave espacial del calor que se genera durante el regreso a la atmósfera para detectar "si hay algo de preocupación que cambie el perfil de reingreso", agregó Debbie Korth, subgerente del programa Orión.
El primer paso para el regreso es el desacople del módulo de la tripulación del resto de la nave Orión, lo que ocurre 42 minutos antes del amerizaje, mientras que el regreso a la atmósfera sucede 13 minutos antes del arribo de los astronautas al mar, describió Henfling.
Cuando los astronautas lleguen al océano, médicos ingresarán a la nave para revisarlos y después los llevarán a los helicópteros de la marina en orden: primero a Christina Koch, después a Glover, luego al canadiense Jeremy Hansen y, al final, al comandante Wiseman, según detalló Villarreal.
Información de EFE