El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez Suárez, confirmó este miércoles la captura de Ronald Javier Macías Villamar, alias "Javi", considerado uno de los principales cabecillas de la banda criminal ecuatoriana Los Choneros y hermano de José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, máximo líder de esa organización.
"Anoche capturamos a alias Javi, un peligroso criminal, sucesor y hermano de alias Fito, que pretendía ocultarse acá para seguir delinquiendo", afirmó Sánchez Suárez durante una rueda de prensa en Bogotá, en la que calificó la detención como un nuevo golpe contra las redes del crimen organizado transnacional.
El ministro recordó además que en octubre pasado las autoridades colombianas capturaron en Medellín a alias “Fede”, otro integrante de Los Choneros que había escapado de una cárcel ecuatoriana y por quien se ofrecía una recompensa de hasta un millón de dólares.
Según Sánchez Suárez, la captura de alias Javi fue posible gracias a la cooperación entre la Policía colombiana, las autoridades ecuatorianas y organismos de inteligencia de ambos países.
El ministro agregó que la seguridad en la zona limítrofe con Ecuador es una prioridad para Colombia y señaló que actualmente hay 15.000 efectivos desplegados en operaciones a lo largo de la frontera de 586 kilómetros.
Por su parte, la Fiscalía de Ecuador señaló que alias “Javi” será extraditado a ese país, donde es procesado por presunto lavado de activos y era requerido mediante una notificación roja de Interpol.
Las autoridades ecuatorianas sostienen que Macías Villamar lideraba las operaciones de expansión internacional de Los Choneros y que residía en Colombia bajo una identidad falsa.
Además, forma parte de una investigación por presunto lavado de más de 25 millones de dólares supuestamente procedentes de actividades ilícitas.
La captura se produce en medio de los esfuerzos de Ecuador por desarticular a Los Choneros, una de las organizaciones criminales más antiguas y poderosas del país, señalada por el Gobierno del presidente Daniel Noboa como una de las estructuras responsables de la escalada de violencia que afecta al país andino.
EFE