La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) insistió este jueves en que no vislumbra un punto máximo en la demanda mundial de petróleo en los próximos 25 años y que el mundo deberá invertir unos 17,7 billones de dólares en el sector para garantizar el suministro de aquí a 2050.
Para esa fecha, la OPEP estima que el 'oro negro' seguirá siendo la principal fuente de energía, con un consumo medio de 124 millones de barriles diarios (mbd), un 18 % o 19 mbd más que en 2025.
Con este pronóstico, publicado en su informe anual sobre las perspectivas a largo plazo del mercado global de crudo, los expertos del grupo de once 'petroestados' revisaron al alza en un millón de bd la estimación que habían hecho el año pasado, pese a las tendencias a sustituir los combustibles fósiles por fuentes alternativas.
Tampoco el impacto del conflicto en Irán y el bloqueo de Ormuz, que ha reducido drásticamente el bombeo de la OPEP y ha dejado de manifiesto los riesgos de la dependencia de los suministros de petróleo y gas de Oriente Medio, parecen haber encontrado un eco en los cálculos de la organización.
Al igual que en años anteriores, el documento diverge del panorama dibujado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que prevé una disminución del consumo de fósiles en los próximos años.
"Aunque las dinámicas a corto plazo, como los acontecimientos geopolíticos, suelen dominar los titulares, es igualmente importante seguir centrados en las tendencias clave que impulsan nuestro futuro a más largo plazo", subraya el secretario general de la OPEP, el kuwaití Haitham Al-Ghais, en la introducción al documento.
La visión es que "se necesitarán todas las fuentes de energía para satisfacer la creciente demanda energética", al preverse que ésta aumentará un 23 % hasta 2050, impulsada por el crecimiento económico, el aumento de la población, una urbanización cada vez mayor, nuevas industrias y la rápida expansión de los centros de datos.
Para Al-Ghais, está claro que "el futuro no es un escenario en el que el mundo pueda elegir algunas energías e ignorar otras", sino que el sector será "una historia de adiciones" de diversas fuentes, como lo ha sido hasta ahora, algo que "quedó particularmente en evidencia" el año pasado, cuando el petróleo, el gas, el carbón y las renovables alcanzaron niveles récord de consumo.
EFE.